Amenazas

En los últimos años, el futuro de Cabo Pulmo y Cabo del Este se ha visto amenazado por varios proyectos turístico residenciales. Los más controversiales han sido:

Cabo Pelicanos.

En Abril del 2016, la empresa BCS Desarrollos Los Cabos, S.A. de C.V. ingresó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la aprobación del proyecto denominado “ Plan Maestro de Desarrollo Turístico Cabo Pelícanos” el cuál se localizaría a 10 km al sur del Parque Nacional Cabo Pulmo.

Este proyecto comprendía entre otras cosas: 1119 cuartos de hotel (tan solo en La Paz durante el 2014 había una infraestructura de 2812 cuartos de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Económico, Medio Ambiente y Recursos Naturales), un campo de golf de 18 hoyos, lagos artificiales y un museo – acuario que incluía la exhibición de un ejemplar de tiburón ballena.

El 23 de junio se llevó a cabo la reunión pública informativa en donde el promovente expuso en qué consistía el proyecto. Organizaciones de la sociedad civil también expusieron sus preocupaciones en torno al riesgo ambiental que un proyecto con estas características representaba para el parque. Como resultado de este proceso, la SEMARNAT solicitó al promovente resolver cerca de 70 observaciones realizadas al proyecto en un plazo de 60 días.

El 25 de agosto de ese mismo año, el promovente manifestó mediante oficio ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental que desistía del procedimiento de evaluación de impacto ambiental del proyecto.

Cabo Dorado:

A principios del 2014 surgió un nuevo proyecto. El cual era proveniente de una coinversión de origen Chino y Estadounidense con apoyo de la empresa China State Construction Engineering Corporation. Cabo Dorado manifestaba estar vinculado a un acuerdo binacional entre los presidentes de México y China para profundizar la colaboración económica y comercial entre los dos países.

Cabo Dorado planteaba la construcción de una nueva ciudad “ecoturística” China-Mexicana con un total de 22,503 cuartos, distribuidos en: 9 hoteles, 6,141 viviendas, 4,380 instalaciones para comercio, restaurantes, servicios y condominios; 100 cuartos para servicios de infraestructura y equipamiento. Además se plantea la construcción de una aeropista, un acueducto de 14 km, 2 campos de golf y uno de práctica, un centro de comercio, centro cultural y de educación, museo de tecnología, centro estudios y de investigación científica, centro deportivo de alto rendimiento, centro de bienestar, centro para visitantes y tres clubes de playa. Todo esto dentro de una superficie de 3,770 hectáreas.

Cabo Dorado tiene las concesiones para extraer 4.8 millones de metros cúbicos de agua anualmente. De éstas, 4.5 millones provienen del acuífero de Santiago, única reserva para abastecer la demanda de agua de las poblaciones actuales. Adicionalmente se extraerán 315 mil metros cúbicos anuales del acuífero de Cabo Pulmo, cuyos usuarios ya enfrentan el reto de la escasez de agua.

 

Cabo Cortés:

En el año 2008, la empresa española Hansa Urbana pretendió construir en Cabo Pulmo, un mega-proyecto turístico que llevó por nombre Cabo Cortés.

Este mega-proyecto turístico pretendía edificar a escasos metros al norte de Cabo Pulmo más de 30,000 habitaciones (entre hoteles y viviendas), 3 campos de golf, una marina y un aeropuerto. La intención de construir un desarrollo de tal escala a las orillas de un frágil ecosistema arrecifal es difícil de comprender.

Afortunadamente y gracias a miles de ciudadanos, quienes firmaron para rechazar dicho proyecto, el Gobierno de México revoco en ambas ocasiones la autorización ambiental, quedando sin efecto estos mega proyectos turísticos.

Nuestra preocupación no solamente está en torno a lo ambiental, sino también a lo social, pues deseamos que esta región se desarrolle integralmente, sin que se comprometa el bienestar de las comunidades locales y la salud del entorno natural.